8 feb. 2011

-Joder, me encantabas
Su mano acaricia mi cara, sus ojos, de ese color pardo que solían hacerme enrojecer clavados en los míos.
-¿porque en pasado?
-han pasado diez años, éramos unos niños.-murmullo en ese ambiente lleno de gente.
-¿Qué importa? Podemos empezar ahora.
-es tarde.
-nunca es tarde para volver a querer- el dedo pulgar acariciándome el labio inferior.
-no quiero volver a enamorarme de ti.
-eso no hace falta. Dicen que el primer amor nunca se olvida- agacho la mirada, en cierta manera es verdad, en todos estos años no he podido olvidar el modo en que me hacia sentir.- déjate llevar.
-Pero yo no fui jamás tu primer amor, no tuvimos nada, me ignorabas mientras yo soñaba como una tonta.-la vergüenza se apodera de mí, y a mis veinticinco años vuelvo a sentirme aquella adolescente enamorada.
-¿Quién dice que yo no soñaba?, era un niño, algo tonto, deseando comerme el mundo, por mucho que quisiera algo contigo no estaba dispuesto a enredarme.
-volvimos a vernos tiempo después. alejo la cara de sus manos.
-y no me hiciste caso, pasaste por mi lado como un rayo, ni una mirada, ni una sonrisa, nada. ¿Qué esperabas? Que fuera corriendo a cogerte y abrazarte. Recuerdo que llevabas aquella falda de color marrón a cuadritos y unas botas con el tacón demasiado alto, temí toda la noche que pudieras doblarte un pie- sonríe, y no quiero mirarlo- dime, ¿quieres volver a sentir mariposas en el estómago?
-no.
-bien, dejo de molestar, esta reunión de antiguos alumnos no ha sido como esperaba- retira la silla y agarro una de sus manos, me mira.
-ya las siento- alza una ceja- las mariposas, ya vuelan.

2 comentarios:

Hikari dijo...

Noah! que lindo leerte una vez más, me encantó el relato, super romántico y me hizo suspirar el final. Hermoso.

Rosa dijo...

Muy bueno :)