25 jun. 2013

Toc.Toc

Toc,toc.
Aparezco por aquí por si hay alguien. He visto un concurso muy sugerente después de pasar algunos meses alejada de blogs y todas estas cosas.
La ventana de los libros sortea un ejemplar de Tengo tu número, la nueva novela de Sophie Kinsella + 1 Bolsita de playa.
Que mejor para pasar el verano que libro en mano y una bolsa super divina.
Participa puede ser tuyo.



Respecto a mi,  prometo a aparecer por aquí más seguido, tengo algunas cosillas acabadas. Puedes pasar por mi perfil en wattpad y descubrir a mis príncipes y princesas.

16 feb. 2012

MALÚ

Oigo su voz adorada canturrear en la cocina y sonrío para mí anticipando el momento en que vuelva.

Por el pasillo su voz se va transformando en apenas un murmullo hasta que llega a nuestro cuarto.

¡Vamos perezoso! ¡Se te va a hacer tarde!

Se inclina hacia mí y yo sujeto su bello rostro con ambas manos: no quiero que se escape como hace siempre cuando la voy a besar. Su cabello castaño claro cae sobre mi rostro y su aroma, tantas veces percibido, me inunda.

Ella tiene otra vez diecisiete años y yo estoy tan loco por ella como entonces.

Acercó lentamente mis labios a los suyos, intentando deleitarme con el sabor anhelado, pero su risa me interrumpe.

Me despierto.

No es su risa.

Es el llanto de mi hijo que, probablemente en sueños, también la echa de menos.

¿Podremos acostumbrarnos a vivir sin ti, Malú?

16 de febrero de 2012

6 nov. 2011

Podríamos haber sido como todos los demás, no habernos amada hasta tal punto que nuestros cuerpos fueran insuficientes, habernos querido como lo hacen los simples humas. Si, ya se que tu no te consideras uno de ellos, pero lo eres, sientes y padeces de igual modo.


Deberíamos habernos besado lentamente en vez de mordernos los labios hasta hacernos sangrar.
Pero tú eres así, tan pasional que incluso haces que el fuego este frío, eres una hoguera permanente, siempre caliente, siempre dispuesta a arrasar todo a tu paso.
Pero Nora, yo ya no puedo amarte de ese modo, no tengo fuerzas para cogerte en brazos y hacerte volar, mi corazón no tiene fuerzas para seguir al torbellino del tuyo.
Se rompió el amor, se acabó la pasión que una vez hizo que me emborrachara de ti y de tus gemidos. Se terminó por apagar la llama que encendiste.
Tal vez me haya quedado a unos cuantos metros de ti, y no puedo alcanzarte, porque tú corres, siempre corres, y tus pasos se alejan dejándome en la estacada.
¡Joder Nora!, daría lo que fuera por que mis manos desnudaran una ultima vez tu cuerpo, por que mi lengua recorriera de nuevo tus pechos, porque mis dientes y tus uñas se calvaran hondo en la piel. Y no puedo y me duele no quererte de igual modo que te quería.
Lo siento amor, pero el deseo ha quedado guardado en la funda de mi guitarra, la que yo no vibra, esa que está dentro del armario hasta nueva orden, esa, pequeña ,que un día rasgaste desnuda sobre la cama.