24 oct. 2010

-Bien-Leo se puso serio, su voz bajita-. Las promesas sirven para hacernos creer en algo, ¿cierto? Prometemos aprobar todo el curso , no fumar y no beber cuando salgamos de noche, levantarnos pronto para aprovechar el día… amar a alguien hasta el fin de los días-Iria asiente- y solo lo hacemos porque necesitamos creer que lo haremos, que alguien crea que lo haremos.

El viento, para ser agosto, soplaba fuerte y la arena de la playa danzaba en el aire e intentaba entrarle en los ojos, así que los cerraron.
Sin el sentido de la vista, todo era más intenso, el perfume a rosas de Iria entraba en la nariz de Leo y despertaba sensaciones increíbles y pensó que seria capaz de vivir así por siempre.
<<-Yo no soy de prometer nada, no lo hice ni el día de mi comunión, por lo tanto tendrás que ser amable y esperar el tiempo que sea necesario hasta que pueda prometer.
-No tienes que prometer nada-la mano fría de Iria acarició su mejilla
-Lo haré porque se que voy a cumplirlo, no necesito hacerla para creer que lo haré.



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Parte de lo que será mi relato para el e-book de Carroussel

3 comentarios:

Smily dijo...

Oooh, me encanta *___*
Deseando leer el relato ya!
Lo que llevo del mío es patético .__.

Hikari dijo...

Genial,realmente tiene ese toque tuyo y me ha encantado, además me has recordado sobre el e-book del foro, por dios... estoy demasiado out. Espero leerte pronto, es un placer como siempre.

^^

ghitin dijo...

Es un fragmento encantador. Estoy deseando leerlo completo ^^